Escondidos tras el follaje (Flores y mesas presidenciales)

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Me produce una especial diversión asistir a eventos en los que tengo que buscar a los que ocupan la mesa presidencial escondidos tras el follaje. Es cierto que a veces el público da un poco de miedo, pero no es para tanto…

Las flores están bien para adornar, lo que no está bien es que los árboles nos impidan ver el bosque o, lo que es lo mismo, nos distraigan de la esencia del evento.

A la hora de montar nuestra mesa presidencial es muy importante tener en cuenta el orden de los ponentes, el orden de los discursos e incluso la decoración. Los adornos florales pueden hacerse necesarios, pero tienen sus riesgos. Siempre debemos regirnos por dos claves indispensables: sencillez y moderación.

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¿Qué factores hemos de tener en cuenta a la hora de rodear de flores nuestra mesa presidencial?

1.Que no nos hagan perder de vista la mesa presidencial

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Las flores están para decorar y alegrar la vista, no para ocultar la mesa presidencial; aunque sean muy vergonzosos es mejor que los asistentes  les vean.

Se pueden colocar en dos columnas, por detrás de la mesa presidencial, a izquierda y derecha.

2. Que no nos distraigan

Llenar todo de flores de tal manera que nos llamen más la atención que la sustancia del evento. También se pueden mezclar con plantas verdes; en el caso de que no nos quede más remedio que alegrar una estancia gris y triste.

3. Que su exceso puede ser dañino para aquellos que tienen alergias

En mi caso, que soy asmática he tenido que utilizar un inhalador por culpa del aroma de los lirios en un recinto cerrado. Combinado  con colonias, aire acondicionado, etc… puede ser mortal. En el  caso de que sea un presidente de mesa o un ponente el que no pare de estornudar la cosa se pueda volver un poco comprometida para el organizador.

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4. Que sean tan pobres que den risa

No seas “chirri”, mejor no poner nada que poner algo tan miserable que se pierda o, peor aún, dé risa.